Nuestra casa rota
“El socialismo fracasa cuando se les acaba el dinero...de los demás
”
Margaret Thatcher
Al magisterio de Zacatecas
Me paro frente a lo que queda de nuestra casa, y qué veo, derruida, saqueada, rota por dentro, su corazón colapsó; el jardín convertido en una fosa común, regado con lágrimas de madres vecinas; por sus venas corría agua, hoy ya no hay agua, sólo sangre de nuestros hermanos y vecinos; los ahorros familiares los “desaparecieron”, se los robaron los “representantes” de la colonia, que hoy malgastan en jóvenes de ambos sexos, convirtiéndolos en sus sexoservidores.
Cada día abuelos, padres, hermanos y familiares duran horas esperando en el quicio de la puerta, en la esquina de la casa su regreso ante el temor que los secuestren o asesinen. La colonia fue entregada a vendedores de droga, de personas y psicópatas; las calles y banquetas destrozadas, la colonia casi sin luz, las clínicas sin medicamentos, y la escuela de la colonia cada día más vacía y abandonada ante el terror de la violencia.
Don Juan el carnicero, Simón de la tintorería, y doña Laura de la farmacia por mencionar algunos, fueron asesinados porque no quisieron pagar para dejarlos trabajar; los policías están arreglados con los administradores de la colonia. Los niños ya no juegan en la calle como antes, las niñas menos, hay terror de los padres de que se los lleven; nuestra colonia la han convertido en un gran burdel, una fosa común, siembra de enervantes y laboratorios clandestinos.
Los que destruyeron nuestra casa y entregaron la colonia a los delincuentes, son inquilinos que nacieron pobres, miserables, más miserables que pobres, y se unieron, primero, para asaltar la casa, después a nosotros, luego, crear sus propias bandas de ladrones y vendedores de droga, para hacer todos esto con impunidad metieron a los policías del barrio al negocio de quedarse callados, hasta superar la historia de Alí Babá y los 40 ladrones.
No tenemos servicio de transporte, antes el camión de ruta era suficiente para llevarnos y traernos del trabajo, y además seguro; ahora, ni transporte, ni trabajo, ni transporte seguro; las empresas, negocios y comercios están cerrando por los delincuentes, mientras la jefa con “A” de la colonia, presume que la quieren mucho, tanto como al que la dejó de encargada, que por cierto está desaparecido.
Todos los que participan en la banda conocida como la “banda del Primor”, son responsables y cómplices de los asesinatos, secuestros, asaltos, y de la mayoría de los delitos, incluyendo los de lesa humanidad, como de los niños y recién nacidos, que mueren por un artefacto explosivo, por balas “perdidas” y ejecuciones.
Estos hijos de puta son los que que destruyeron lo que fue nuestra casa, y el futuro de nuestra descendencia. No tardan en venir por ellos…de la colonia de arriba.
Amén
Lo mas leído
- Rastrean millonarias "inversiones" del exgobernador
- Elegí Zacatecas para que ahí se quede la delincuencia organizada
- López Obrador pretende convertir a 50 mil “ninis” en sicarios de la “transformación de cuarta”
- Fideicomiso: Fraude y lavado de dinero, aquí las evidencias
- En la mira de Estados Unidos Miguel Alonso y cómplices