México su gran tristeza

“Hacía tantos años que no alzaba la cara, que me olvidé del cielo ”

Juan Rulfo

A la mujer corazón del mundo 

Desde la ventana observa un país en ruinas, derruido, un país que no es el que hace décadas conoció y disfrutó; antes, sus calles esperaban los juegos de futbol de los niños y de aquellas frases: que el gordo pare (portero) y quien mete gol gana; hoy el pánico, el terror se ha apoderado de barrios, colonias y zonas residenciales, y se pregunta ¿dónde estaba cuando destruyeron su gran país?

El voceador de la esquina desapareció, el tendajón del barrio hoy asemeja una celda de una prisión después que asesinaron a su propietaria; los niños ya no acuden a la escuela solos o en grupo con sus compañeritos con lonchera y mochila al hombro, hoy los ve agitados, temerosos y de la la mano de sus padres y abuelos, nunca más solos; la muerte pulula las 24 horas del día.

Los noticieros se han convertido en pregoneros de la extrema pobreza, de la corrupción, de la muerte, crímenes colectivos, violaciones, pedofilia, desapariciones de personas, de narrativas del modus operandi del saqueo de la nación por los llamados políticos; periodistas asesinados y desaparecidos por exhibir aquellos que han hecho de un cargo público una fuente de riqueza.

Como dijo Juan Rulfo, “hacía tantos años que no alzaba la cara, que se olvidó del cielo”. Hoy que lo vuelve hacer, lo hace con una gran tristeza, buscando respuestas de qué pasó con su gran país; con impotencia ve  debastado todo lo que generaciones amantes de su México construyeron; ya nada es igual, no queda nada de qué presumir de aquél “cuerno de la abundancia” como se conocía a su México, hoy el terror hiede en el aire, la sangre, dolor y tristeza invaden cada rincón.

Después de más de medio siglo se pregunta: de qué sirvieron tantos años de arriesgar la vida para mantener la paz social de su gran país; dónde quedó la lucha de hombres y mujeres que un día dejaron sus familias y hogar para enfrentar a los comunistas que hoy, después de abandonar la clandestinidad y aliarse con delincuentes y políticos, ostentan riqueza y el poder, que un día pretendieron arrebatar al Estado con las armas.

México su gran tristeza…