Puta barbarie

“La civilización no suprimió la barbarie; la perfeccionó e hizo más cruel y bárbara ”

Voltaire

A los padres y madres buscadoras 

La gente se escandaliza por utilizar el término puta, pero calla y voltea para otro lado cuando se descubren campos de exterminio con hornos crematorios, donde los cárteles desaparecen adultos y jóvenes de ambos sexos que dejaron de ser útiles o se resistieron a delinquir, como los  restos descubiertos por madres y padres buscadores en Teuchitlán Jalisco.

“¿Y ahora quién podrá quitarse de la cabeza la imagen de esos 400 zapatos olvidados, arrumbados en un rincón del crematorio clandestino de Teuchitlán, Jalisco? Las imágenes del descubrimiento realizado por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco de inmediato fueron comparadas en redes sociales con las históricas fotografías de Auschwitz, el campo de concentración nazi: de ese tamaño fue la sensación de horror.” 

“Ahí estaba lo único que quedó de cientos de personas que fueron reclutadas por sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación: esos tristes zapatos, y montañas de ropa, de carteras, de maletas, de objetos que un día le pertenecieron a alguien. 

  • Fragmento de la de columna de Héctor de Mauleón “El campo de la muerte de Teuchitlán”  El Universal. 

Mientras tanto, miles de padres, hermanos, cónyuges, abuelos, etc., sufren la pesadilla de no saber el paradero y destino de sus seres queridos. Sillas y camas permanecen vacías, las imágenes de sus familiares les recuerdan cada momento que no están que “desaparecieron”; desde el alba hasta la caída del sol lo siguen buscando con vida o por lo menos sus restos para saber dónde recordarlos, mientras los 3 órdenes de gobierno simulan buscarlos.

La barbarie se ha convertido en el sello del narcogobierno de la presidenta, que insiste en seguir protegiendo selectivamente algunos cárteles, a pesar de la presión del gobierno de los Estados Unidos; el “combate” deja grandes lagunas con facciones de Cártel de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Golfo , los Rusos y la Familia Michoacana, protegidos por los gobernadores de Baja California, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas y Zacatecas según fuentes de inteligencia.

Quizás la estupidez colectiva a la que se refiere Dietrich Bonhoeffer, se aplique a nuestro país, tratando de explicarse cómo era posible que sus compatriotas alemanes estuvieran apoyando tan fervorosamente a Hitler, sus políticas irracionales y criminales; la diferencia estriba, en que mientras el pueblo alemán era de los más cultos, en México la estulticia es colectiva, como su fervor a un gobierno criminal como el que hoy presume la presidenta con “A”.

¡Hijos de su putísima madre! se persignan con la derecha, y con la izquierda reciben dinero de los terroristas que han traído tanto dolor…