¡Déjenlo en paz!

“Nadie puede aterrorizar a toda una nación, a menos que todos nosotros seamos sus cómplices ”

Edward R. Murrow

Por Carlos Pavón Campos.- Aquellos que han vivido echando en cara y recordando en cada oportunidad los sexenios de Salinas, Fox, Peña y Calderón, ahora exigen que no se hable, que no se señale, que no se diga nada sobre la millonaria deuda económica y moral, ni de las megaobras faraónicas, estériles e innecesarias del gobierno de Obrador.

Desde la Presidencia de la República, pasando por diputados y senadores, hasta llegar a los políticos de poca monta—tan de moda en el partido en el poder—todas y todos se han convertido, como decimos, en los abogados del diablo, en los abogados del macuspano.

La deuda que heredó Obrador a los mexicanos es gigantesca: 16.7 billones de pesos. Pero no solo hablo de cifras económicas, sino también de la deuda diplomática y de las relaciones quebrantadas entre México y España, donde la 4T exige un perdón infundado por hechos ocurridos hace más de 600 años.

Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver. La 4T exige un perdón a los ajenos, mientras que ante las barbaries cometidas en los gobiernos de Morena no dicen nada, enmudecen, incluso ríen. Los morenitas no hablan de las traición a todos los que votaron por ellos, a todos los defraudados. 

Pretenden no solo que no se hable, sino que no se les pueda juzgar, que no tengan que rendir cuentas a nadie. De ahí los múltiples intentos de apoderarse del Poder Judicial. Quieren ser juez y parte para ocultar tanta ineficiencia, tanto robo, tanta injusticia.

A los morenistas nada les importa, nada les interesa más que dos cosas: repartir dinero de los impuestos de todos los mexicanos a cambio de votos y evitar que se hable mal de Obrador. Y es que, finalmente, más que un mandatario, fue una figura mediática que representa una izquierda falsa, nutrida de pura demagogia.

“Dejen en paz a Obrador", suplican desde Morena a los enfermos, a quienes prometió un sistema de salud como el de Dinamarca; a los familiares de quienes murieron por el mal manejo de la pandemia; a los que a diario enfrentamos el incremento de precios; a quienes llevan años sin encontrar a un ser querido; a quienes ven sus impuestos tirados a la basura; a los que creyeron que la gasolina, la electricidad y el gas bajarían.

México suma millones de defraudados por las promesas del obradorismo, de la 4T y del llamado "segundo piso de la transformación", pero, a los ojos de los morenistas, en este país no pasa nada. 

Lo sucedido a diario en este país se les hace chico, no hay tragedias, no hay pobreza, no hay carencias, eso solo pasó en los sexenios anteriores. 

México se nos está yendo de las manos por la indolencia, por la crisis, por los que dicen “los otros robaron más”, por los que prometen pero nunca cumplen, por los que tienen otros datos, por los que siguen mintiendo con el pasada con toda la intensión del olvidar el presente y robarnos el futuro.