El Engaño

“El peor engaño es cuando alcanza a la familia ”

Horacio

Hay personas que engañan, gobernantes y funcionarios, en todos los casos muestran piel de cordero y falsa sonrisa como ellos, sonrisas que van acompañadas de “apoyos” en muestra de buena voluntad, “apoyos” que provienen del erario, que nunca de sus bolsillos, incluso que califican como “generosos.

En este caso, me referiré al engaño que alcanza la salud de millones de familias y que viene acompañado de los llamados programas “sociales”, que no alcanzan siquiera para para surtir una pinche receta. Efectivamente, me refiero a la PresidentA que presume al mundo que el Instituto del Seguro Social está a la vanguardia y a la altura de cualquier sistema de salud pública del mundo.

Además de la monserga de tener que escuchar las peroratas de la presidentA, derechohabientes y empresarios tiene que soportar el engaño por la sencilla razón que la mandataria tiene la “sartén por el mango” y la facultad de engañar sin ninguna consecuencia aparente, sin embargo, la historia nos lleva a pasajes en los que los engañados soportaron hasta que llegó el momento en que se hartaron, y cobraron las afrentas. 

Los que engañan y el engaño alcanza a sus familias, lejos de estallar en cólera, los obliga a guardar para sí los agravios, alimentado el caldo de cultivo de los resabios; nadie, absolutamente nadie debe engañar y dañar a una o millones de familias sin recibir castigo, ya sea directa o indirectamente; ningún padre de familia que se jacte de serlo dejará pasar el engaño.

Millones de familias han caído en desgracia por el motivo que sea, y que tienen que recurrir a la seguridad social, salen llorando de las clínicas y hospitales con sus enfermos a cuestas sin haber recibido siquiera una pinche Aspirina, mucho menos esperanza. Llegará el momento en el que trabajadores y empresarios cierren filas ante la criminal estafa y dejen de regalar su dinero al IMSSS:

Al 31 de julio de 2024, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) había recaudado 2.4 billones de pesos. Trabajadores y empresarios no pagan cuotas obrero patronales, no, simplemente regalan su dinero al Instituto Mexicano del Seguro Social a cambio de nada. 

Aquellos que han engañado y que su engaño a dañado a una o millones de familias, ven a sus hijos con la naturalidad y hasta presumen con orgullo del “deber cumplido” con la institución, conscientes que su descendencia lo festejará, pues ha sido criada con la misma visón “humanista” dirán, que caracteriza a los engañadores.

El IMSS un atraco más de la 4T