Los entregables

“No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague ”

Antonio de Zamora

México no está en la mesa, está en el menú

El mensaje de The Economist es simple: la luna de miel se acaba cuando la realidad deja huellas. Bajo la presión de un Estados Unidos impredecible y exigente, México enfrenta su verdadero reto: pasar del poder que se presume a un Estado que funciona. El poder que no se ejerce, tarde o temprano, se desmorona.

La DEA no descarta un manotazo sobre la mesa de Donald Trump, y extraer a López Obrador de Palenque en una acción militar unilateral, toda vez que el gobierno de narcos de Morena, no han entendido, que la aprehensión de Nicolás Maduro, que a diferencia de Obrador, mucho tiempo gozó, y abusó de los gobiernos de Rusia y China.

El general Salvador Cienfuegos, Adán Augusto López Hernández , y Rubén Rocha Moya (en orden alfabético), encabezan la lista de los “entregables”. La otra lista de operaciones especiales del gobierno de Estados Unidos, figuran Américo Villarreal Anaya, este último incluido en el combo de Cártel de Golfo y del Noreste, piezas claves en el trasiego de drogas hacia los Estados Unidos. 

No una, sino decenas de peticiones del gobierno gabacho para que su símil de la “cuarta transformación” deje de proteger a los cárteles, que le permitan a sus comandos élite compartir operaciones con las fuerzas federales y de seguridad, y la petición medular: entregue a todos, dicen a TODOS los políticos de Morena metidos a narcos.

El envío de 92 delincuentes se han convertido sólo en ofrendas al impero para sosegar momentáneamente su furia; habrá que recordar que las operaciones encubiertas de la DEA que han terminado en extracciones como la de Ismael Zambada “El Mayo”, y Joaquín Guzmán López hizo de “El Chapo”, estas últimas advierten que el gobierno de Donald Trump no está jugando, como lo hizo López Obrador con Joe Biden. 

Las relación de terroristas requeridos por EE UU, comienza con Obrador, hijos, y familia, para continuar con gobernadores y líderes camerales, alcaldes, fuerzas policiales estatales, etc. Por el momento la inquilina de Palacio Nacional no está contemplada en los requerimientos inmediatos de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), pues alguien tiene que hacer las entregas de los narcopolíticos y quedarse a cerrar la puerta.

Los dictadores son impredecibles…