El enemigo en casa: funcionarios que no funcionan

“Burócrata: oficina, escritorio ”

Diccionario de la Lengua Española

Por Carlos Pavón Campos.- Un trámite, una consulta, una solicitud o un permiso pueden desquiciar a cualquier ciudadano. La tramitología, sumada en ocasiones al abuso de poder y a los malos manejos, tiene el potencial de opacar por completo el desempeño de cualquier gobierno. No hablo solo por Zacatecas; en todo México el fenómeno se repite como si fuera chisme. 

En la política existe una máxima que suele olvidarse apenas se toma protesta: un gobernante es tan fuerte como el equipo que lo rodea. En nuestro estado nos encontramos ante un fenómeno claro, donde la figura del titular del Ejecutivo parece quedar atrapada por el mal desempeño de algunos colaboradores que, lejos de aportar soluciones, se han convertido en un pesado lastre burocrático. 

Los gobernadores tienen al enemigo en casa y ese es su propio gabinete. De acuerdo con el INEGI, el 82% de las personas que han interpuesto una queja relacionada con un gobierno señalan las llamadas "barreras de trámite": filas eternas, solicitudes interminables, requisitos excesivos, el paso de ventanilla a ventanilla, horarios restringidos y centros de atención remotos. 

Esto, por supuesto, sin contar la recurrente mala actitud de quiene atienden; a veces, al ciudadano le toca lidiar incluso con el mal humor de quien está tras la ventanilla. 

Un gobierno puede tener las mejores intenciones y objetivos claros, pero si el equipo de trabajo no "jala parejo" —es decir, si las secretarías y direcciones demuestran falta de compromiso, inexperiencia o indolencia— el resultado es, inevitablemente, reprobatorio. No basta con tener buenas intenciones; cada administración debe contar con un equipo que no solo "esté", sino que atienda y resuelva. Como dicen: “De amor no se vive”. 

Cuando se prioriza la lealtad ciega, el amiguismo o el compromiso político por encima de la capacidad técnica de los funcionarios, quien paga las consecuencias es la ciudadanía y, de paso, el gobernante. 

Regresando a nuestro estado, las cifras del Censo Nacional de Gobiernos 2025 son reveladoras: en Zacatecas se han registrado cientos de denuncias por presuntas faltas administrativas. En el último reporte se contabilizaron 222 denuncias contra servidores públicos, y la gran mayoría resultaron procedentes. No es percepción, es la realidad a la que nos enfrentamos. 

Actualmente, la aprobación ciudadana en nuestro estado ocupa el lugar 29 de 32 entidades; es decir, a solo tres lugares del último. Es momento de que los gobernantes evalúen seriamente a sus equipos de trabajo. Un secretario que no da resultados, que no atiende a la ciudadanía, que no se involucra y que no resuelve, no es solo un funcionario estéril: es alguien que está traicionando la confianza de quien lo puso ahí y, sobre todo, de los ciudadanos que, con sus impuestos, sostienen su salario. 

¿Preferimos un gabinete de amigos leales o un gabinete de funcionarios capaces? ¿Ustedes qué opinan?