Más de diez años sin ley para el empleo: el abandono de Zacatecas

“ Trabajamos jornadas completas para recibir salarios incompletos ante los ojos de un Estado ciego ”

El Barrio

Por Carlos Pavón Campos.- Por años, nuestro sector minero ha sido y sigue siendo uno de los principales proveedores de empleo formal en Zacatecas: por cada empleo creado se desprenden al menos tres más. Lo seguimos haciendo, no dejamos de generar oportunidades para las nuevas generaciones gracias a la estabilidad laboral, al compromiso establecido con las empresas y al buen diálogo. 

Sin embargo, hay que decirlo con toda franqueza: la minería no puede con una bola de nieve llamada informalidad que ya atrapa a más del 60% de los trabajadores de nuestro estado.

Pocos, muy pocos lo ven, pero crear empleos en nuestro país es una carrera de obstáculos; hay muchas trabas y pocos apoyos. No existen incentivos reales, ni federales ni locales, para impulsar a las industrias. Y me adentro en el tema ya que no es posible que de cada 10 zacatecanos, 6 vivan en el desamparo, sin un respaldo y sin prestaciones.

Y no son los únicos, desafortunadamente Zacatecas es una de las entidades con mayor número de migrantes: más de un millón  setecientos mil zacatecanos, contando a sus descendientes de primera y segunda generación, viven en Estados Unidos. Es decir, salieron de su tierra porque su país no logró generarles oportunidades para permanecer en él.

El problema es que los gobernantes no han tenido la sensibilidad para ver estas cifras y la informalidad sigue creciendo; así llevamos años. Se estima que año con año más de 20 mil personas se suman a la informalidad, que no es otra cosa que negarles el acceso a la seguridad social.

¿Es imposible crear empleos y acabar con esta tendencia? No. El problema es que el gobierno no genera empleos, pero sí emite las leyes y reformas que pueden o no impulsarlos.

Para algunos gobernantes, las empresas son vistas como un cajero automático y esto inhibe la expansión de las industrias. El problema es un clásico zacatecano, no exclusivo de nuestro estado pero sí muy constante. El desinterés no solo se ve en las cifras antes presentadas, sino que el trabajo legislativo local ha sido paupérrimo en este tema.

Se sabe que la última ley estructural en materia de empleo fue hecha en 2012, que fue la Ley para la Inversión y el Empleo de Zacatecas; es decir, llevamos más de una década sin una estrategia moderna y real impulsada por nuestro Congreso para frenar la informalidad y la migración.

Los intereses de los gobernantes hasta el momento han ido a contrasentido de la ciudadanía, y lo digo porque año con año, para salir de sus crisis financieras, la receta ha sido la misma: castigar al que contrata, por ejemplo, aumentando como ya es costumbre el Impuesto Sobre Nómina. Entre más plazas se registran en el IMSS, el gobierno tal cual penaliza al empresario.

El problema está detectado desde hace años; ya no podemos dejar el crecimiento de Zacatecas y el bienestar de las familias en manos de quienes han cerrado los ojos y afirman que todo está bien. Es momento de crear estrategias, dar la vuelta a la página y, sobre todo, pensar en nuestras familias.