EL IMSS NOS DUELE A TODOS

“La indiferencia es el apoyo silencioso a favor de la injusticia ”

Jorge González Moore

Por Carlos Pavón Campos.- Aquí no solo fallan las matemáticas, sino que falla toda la planeación. Y es que, ¿en qué momento el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) pasó de ser una institución que causaba seguridad y confianza a las y los mexicanos a un sistema quebrado? ¿Qué han hecho de él? ¿En qué han gastado tanto recurso? En este tema tienen mucho que explicar.

Ya lo decíamos desde hace años: el IMSS está en crisis al punto de entrar en coma. Sin embargo, estamos viviendo tiempos de indolencia, de sordera y de ceguera por parte de los responsables. Lo más difícil es que no se han dado cuenta que no manejan solo hospitales, sino la salud de millones de mexicanos. Hagamos cuentas. Mes con mes, el IMSS recibe de cuota obrero-patronal 49 mil millones de pesos, para dar al año un total de 588 mil 685 millones de pesos. Es una locura de dinero. 

Para darnos una idea, tan solo un mes rebasa el presupuesto anual de varias secretarías; por ejemplo: es 1.7 veces el presupuesto de la Secretaría del Trabajo, 3.25 veces el de Cultura y, con esa cantidad de tan solo un mes, como ya decíamos, se puede pagar el 70 por ciento del presupuesto anual de Salud, Ramo 12, que incluye, entre otras cosas, a hospitales de alta especialidad.

Las cifras son claras y sí alarmantes, y no solo en las recetas que dejan de surtir o las operaciones que aplazan, sino que el manejo de los recursos que han hecho es terrible. Sigamos dimensionando: el presupuesto anual que recibe el IMSS equivale a 15 veces el presupuesto anual de Zacatecas y 6.6 veces el presupuesto anual de Sonora.

¿Cómo es que no les alcanza? Es verdad, se paga mucho de jubilaciones y pensiones, pero no olvidemos que ese es dinero que el gobierno ya le quitó a los trabajadores para administrarlos; es decir, no es un pago que salga extra, más bien es consecuencia de su pésima administración.

El IMSS nos duele a todas y todos, y no solo al darnos cuenta de que ha pasado por no malas, sino malísimas administraciones, sino que, aunque se nos erice la piel, en manos de ellos está la salud de nuestra familia. Los otros números que seguro tampoco agradarán al gobierno son los millones de medicamentos y recetas que se dejaron de surtir y las miles de operaciones que se aplazaron o bien no se realizaron porque eran de urgencia.

Muchos pendientes, muchas deudas y mucha indolencia. En Fresnillo aún está pendiente el Hospital de Alta Especialidad que desde hace casi 8 años nos andan prometiendo. Las y los mineros les conseguimos el terreno, pero ni así se acaban los pretextos.

Las cuotas se cobran sin falta, pero la atención puede esperar. ¿Hasta cuándo? El trabajador no puede decirle al IMSS que pagará dentro de ocho años, pero el IMSS sí puede dejarlo ocho años esperando un hospital. Basta de pretextos. Nuestra salud no es una promesa y menos de campaña: es un derecho que pagamos puntualmente y vamos a exigir.