Impunidad

por Horacio Zaldivar



Publicado en 11/29/2023 4:43:00 AM

No hay nada tan peligroso como la impunidad, amigo mío, es entonces cuando la gente enloquece y se cometen las peores bestialidades, no importa el color de la piel, todos son iguales 

Isabel Allende 

La impunidad, ancestral cáncer que día con día decanta como la gota de agua a la roca, leyes e instituciones, va invadiendo todos los espacios de la vida pública amenazando en convertirse en metástasis; los delincuentes sin importar sexo, religión, ideología, edad y color de piel, han convertido la impunidad principal asignatura familiar como modo de vida, a ello obedece la multiplicación de nuevas generaciones de delincuentes.

Se ha convertido en el pan de cada día el observar la lujosa vida de presidentes, gobernadores, legisladores, alcaldes y en sí la mayor parte de la fauna política, producto de la impunidad. Conscientes que la impunidad ampara, desvían de recursos públicos, alteran las cuentas públicas, ordenan escribir libros, editarlos, publicarlos y su compra, todo con cargo al erario; celebran festividades estatales y municipales, torneos deportivos sin rendir cuentas, etc., delinquiendo como forma de vida, como hábito cotidiano, como religión.

De igual forma, secuestran, abusan de menores de edad, asesinan sin temor, arrasan con poblaciones enteras en busca de la ilegal explotación de sus recursos naturales, hídricos y geológicos. Los grande saqueos a las arcas de la nación son producto del manto protector de la impunidad, que en sinnúmero de ocasiones obliga a los delincuentes a culpar a gente que sin deberla ni temerla pagará por ellos, lo que conocemos como “chivos expiatorios”. 

Los delincuentes han llevado hasta el seno de sus hogares la impunidad, que germina en la mente de los niños generando jóvenes soberbios, patanes, abusadores, y delincuentes, conscientes que la impunidad de que gozan sus padres los pondrá a salvo, incluso, en delitos como el homicidio doloso, violación de jóvenes, asaltos y narcomenudeo, y que cuando suceden son enviados al extranjero con la tradicional frase. “No te preocupes, sólo en lo que se enfrían las cosas ”.

Las familias disfuncionales vienen en el combo delito-impunidad. 

Un síntoma inequívoco de los delincuentes que ostentan la impunidad como parte de su currículum vitae y credenciales políticas, es su leguaje, el que incluye invariablemente valores como la justicia, ética, honestidad, solidaridad, bien común, y la profesión de fe que hacen pública cada vez que pueden, cuando en realidad, hacen todo lo contrario de lo que predican de dientes para fuera.

La única diferencia entre delincuentes es la impunidad